lunes, 4 de febrero de 2008

La Salsa-Los Años 60

El triunfo de la revolución cubana y el bloqueo económico impuesto por los Estados Unidos y los paises de la O.E.A. a Cuba tuvo un impacto trascendental en el quehacer musical del caribe. Primero, la música caribeña tendría que funcionar al margen de su productor más prolifico. Segundo, la emigración de músicos cubanos, principalmente a Nueva York, les impondría la necesidad de buscar nuevas formas musicales que respondieran al entorno multicultural que permea en dicha ciudad. Por otro lado, los musicos puertorriqueños que desde el siglo pasado dominaban y redefinian los géneros cubanos a tráves de un proceso de apropiación (los hacían propios) musical único comenzaron a incorporar elementos del Jazz y del folclor de Puerto Rico a la música cubana que cultivaban en Nueva York. Esta música tenía que responder a un público latino plurinacional y extranjero, en un medio social inhóspito a su cultura como lo era la Babel de Hierro. Estas condiciones politico sociales convierten a la ciudad Neoyorquina en la referencia musical del caribe desde inicio de los años 60. Durante los años del 1960 al 1963 La Pachanga, creación del cubano Eduardo Davidson, reinaria a su antojo. Este ritmo, que originalmente se grabó en Cuba, tuvo un impacto avasallador en New York gracias a que las distintas agrupaciones orquestales (sextetos, charangas, conjuntos y big bands) lo adoptaron sin reservas. Ahora bien, fueron las Charangas las que más se beneficiaron de este ritmo, éstas experimentaron una transformación fundamental al incorporar los metales (trompeta, trombón o saxofón) a la dotación original de violines y flauta. Se destacaron La Charanga Moderna de Barreto, El Conjunto Cachana de Joe Quijano y la Orquesta Broadway de los hermanos Zervigón.
Tito Rodríguez fue el lider absoluto de la música caribeña en los primeros años de los 60. La orquesta de Tito Rodríguez contaba con dos de los musicos cubanos más importantes de la época Israel López Cachao y René Hernández, el primer trompeta por excelencia de latinoamerica Victor Paz y otros músicos de primera línea en cada instrumento. Rodríguez cultivó el Cha Cha y la Pachanga como gancho comercial, pero también supo darle su toque mágico al mambo y al bolero. Para el año 1963 Tito grabó en Venezuela el último disco con su Big Band titulado En Puerto Rico Azul donde incluyó una versión magistral del tema La Pollera Colora. Desde el 1963 Rodríguez tomó la ruta de grabar los boleros más importantes del repertorio latinoamericano acompañado por una orquesta monumental dominada por cuerdas y dirigida por el maestro Lerroy Holmes. El primer tema que impactó en el mercado latinoamericano fue Inolvidable del compositor cubano Julio Gutiérrez. De ahí en adelante todo lo que grabó en este género vendió millones de copias en latinoamerica y Tito se convirtió en el cantante del amor por excelencia en el caribe. Tito Rodríguez murió en el 1972 luego de haber participado en un Mega Concierto en su honor acompañado por la orquesta de Machito en el Madison Square Garden. Rodriguez fue el maestro fundador de la escuela de cantantes caribeños de Salón, con hondas raices sonoras en el pueblo, que todavía es cultivada por cantantes como Gilberto Santa Rosa. En la primera parte de la década de los 60 el gran músico boricua Ray Barreto organizó La Charanga Moderna la que se adelantó al estilo salsoso de los 70. Barreto incorporó a la Charanga cubana una trompeta y un trombón, este último, instrumento que marcaría definitivamente el perfil sonoro de la salsa en la próxima década.